Focaccia de Romero y Aceitunas con Sal Marina
¡Oh, el aroma! Ese inconfundible perfume que inunda la cocina cuando el pan está horneándose, especialmente si es una focaccia. Hoy, en Quick Recipe, te traemos una receta que te transportará directamente a la costa mediterránea con cada bocado: nuestra Focaccia de Romero y Aceitunas con Sal Marina. Es mucho más sencilla de lo que imaginas y el resultado es tan espectacular que te convertirás en el panadero estrella de tu casa.
Imagina una masa suave y aireada, con una textura esponjosa por dentro y una corteza dorada y ligeramente crujiente por fuera, generosamente humedecida con aceite de oliva virgen extra. A esto le sumamos el toque aromático del romero fresco, la intensidad salada y ligeramente amarga de las aceitunas negras, y el estallido cristalino de la sal marina en escamas. Es un festival para los sentidos, perfecto para acompañar cualquier comida, mojar en salsas, o simplemente disfrutar como un snack exquisito.
Deja atrás la idea de que hacer pan casero es complicado. Con esta receta, te guiaremos paso a paso para que consigas una focaccia digna de una panadería artesanal. Prepárate para amasar, esperar, y sobre todo, para disfrutar de la satisfacción de crear algo tan delicioso con tus propias manos. ¡Vamos a ello!
Ingredientes
- 500 g de harina de fuerza (harina de panadería)
- 350 ml de agua tibia (aprox. 35-40°C)
- 7 g de levadura seca de panadero (o 20 g de levadura fresca)
- 1 cucharadita de azúcar (para activar la levadura)
- 10 g de sal fina (para la masa)
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra (más extra para el molde y el topping)
- 2 ramitas de romero fresco (solo las hojas)
- 100 g de aceitunas negras sin hueso (pueden ser Kalamata o de Aragón), cortadas a la mitad
- Sal marina en escamas (para decorar)
Preparación
1. En un bol pequeño, mezcla el agua tibia con el azúcar y la levadura. Remueve ligeramente y deja reposar durante 5-10 minutos hasta que la mezcla burbujee y se forme una capa de espuma en la superficie. Esto indica que la levadura está activa.
2. En un bol grande, mezcla la harina de fuerza con la sal fina. Haz un hueco en el centro y vierte la mezcla de levadura y el aceite de oliva virgen extra (reserva un poco para el final). Con una cuchara de madera o espátula, mezcla hasta que se forme una masa pegajosa y homogénea.
3. Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 10-15 minutos. La masa será pegajosa al principio, pero gradualmente se volverá más elástica y menos pegajosa. Si usas amasadora, amasa con el gancho a velocidad media durante 8-10 minutos.
4. Forma una bola con la masa y colócala en un bol grande previamente engrasado con un poco de aceite de oliva. Cubre el bol con papel film o un paño húmedo y deja levar en un lugar cálido durante 1 hora a 1 hora y media, o hasta que duplique su tamaño.
5. Mientras la masa leuda, precalienta tu horno a 220°C con calor arriba y abajo. Engrasa generosamente una bandeja de horno (aproximadamente 30×40 cm) con abundante aceite de oliva virgen extra. Esto es clave para una base crujiente.
6. Una vez que la masa haya duplicado su tamaño, viértela suavemente sobre la bandeja de horno preparada. Con las manos también ligeramente engrasadas, estira la masa con suavidad para cubrir toda la superficie de la bandeja. No la fuerces si se resiste; déjala reposar unos minutos y continúa estirando.
7. Con las puntas de los dedos, haz hendiduras profundas por toda la superficie de la masa (los famosos «hoyuelos» de la focaccia). Distribuye uniformemente las hojas de romero fresco y las aceitunas cortadas. Rocía generosamente con más aceite de oliva virgen extra y espolvorea con la sal marina en escamas.
8. Cubre la bandeja con un paño limpio y deja reposar la focaccia durante otros 20-30 minutos en un lugar cálido. Verás cómo la masa vuelve a subir ligeramente.
9. Hornea la focaccia en el horno precalentado durante 20-25 minutos, o hasta que esté dorada por los bordes y en la superficie. El tiempo puede variar según tu horno.
10. Retira del horno y, si lo deseas, rocía con un poco más de aceite de oliva virgen extra justo al salir. Deja enfriar ligeramente sobre una rejilla antes de cortar y servir. ¡Disfruta de tu obra maestra!
Una vez que pruebes esta focaccia casera, no querrás otra. Es perfecta para acompañar quesos, embutidos, ensaladas o como base para sándwiches gourmet. Y recuerda, en Quick Recipe estamos para facilitarte la vida en la cocina. Si te surge cualquier duda durante la preparación, o necesitas ideas para maridar tu focaccia, ¡nuestra Chef María está esperándote en el chat! ¿Quieres generar una lista de la compra directamente desde esta receta? ¿Necesitas un menú semanal personalizado adaptado a tus gustos o una dieta específica para deportistas? ¡Quizás buscas alternativas para comida sin gluten o para alérgicos! Solo tienes que preguntar a Chef María y ella te ayudará a organizar tus comidas de forma rápida y sencilla. ¡A cocinar y a disfrutar!